El documento resume las características principales de la arquitectura de la antigua Roma. En primer lugar, destaca que era funcional y valoraba más el interior que el exterior, buscando combinar lo bello con lo práctico. También describe cómo las ciudades estaban urbanizadas para solucionar problemas como el abastecimiento de agua. Finalmente, resalta tres obras arquitectónicas relevantes: el Panteón de Agripa, el Acueducto de Segovia y el Coliseo Romano.