El arte románico se desarrolló en Europa durante los siglos XI y XII, caracterizado por la arquitectura de pilares gruesos, arcos de medio punto, bóvedas de cañón y cúpulas poligonales. La escultura románica se caracterizó por figuras de tamaño similar y relieves variados en los capiteles, mientras que la pintura románica se caracterizó por su bidimensionalismo, expresionismo, uso del dibujo sobre el modelado y influencias bizantinas y mozárabes.