La lengua de señas es un sistema de comunicación esencial para las personas sordas, que les permite interactuar y desarrollarse lingüísticamente, y cuenta con su propia gramática y léxico. La cultura sorda, caracterizada por el uso de la lengua de señas, promueve la identidad, derechos y visibilidad de las personas con discapacidad auditiva. Además, no existe una lengua de señas universal, ya que cada país tiene su propia lengua de señas adaptada a su cultura y comunidad.