El documento habla sobre la historia de la comunidad sorda en Argentina y la lengua de señas argentina (LSA). Explica que originalmente se prohibió el uso de la LSA en las escuelas para sordos y se enseñaba solo el español oral, pero que la LSA se desarrolló y expandió de todos modos dentro de las comunidades sordas. Actualmente se promueve una educación bilingüe que valore tanto la LSA como el español para empoderar a las personas sordas.