El documento discute la enseñanza del idioma aymara, argumentando que el enfoque tradicional de usar el español como herramienta de traducción es perjudicial. Propone el método ayamaratuki, que busca enseñar el aymara de manera directa y simple, minimizando el uso del español. Además, el documento destaca la importancia de la pronunciación y la clasificación de vocabulario por grupos para facilitar el aprendizaje.