En 2014, la policía municipal de Iguala, México persiguió y atacó a estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa, dejando 27 heridos, 9 muertos y 43 estudiantes desaparecidos. Las redes sociales funcionaron como portavoces para exigir justicia por parte de los padres y la sociedad, y denunciar a los responsables.