El documento describe cómo las redes sociales fueron vitales para la movilización y organización de protestas en México tras la desaparición de los normalistas de Ayotzinapa en 2014. A través de hashtags como #yamecansé, los ciudadanos expresaron su indignación y convocaron a manifestaciones, logrando una fuerte muestra de apoyo a nivel global. Se destaca la importancia de estas plataformas en la práctica de la acción colectiva, aunque se reconoce que no son la única herramienta necesaria para el cambio social.