Barcelona es conocida por su arquitectura modernista de finales del siglo XIX y principios del XX. Edificios como La Pedrera y La Casa Batlló de Antonio Gaudí, así como el Palau de la Música, son ejemplos destacados de este estilo arquitectónico que floreció durante la época de prosperidad de la burguesía catalana. El modernismo dejó su huella en barrios como el Ensanche y en el paseo de Gracia, haciendo de Barcelona una capital mundial de este movimiento arquitectónico.