El Art Nouveau se desarrolló a finales del siglo XIX y principios del XX en Europa y América. Se caracteriza por inspirase en la naturaleza y usar formas orgánicas y curvas. Cada país tuvo su propia variante como el Jugendstil en Alemania o el Modernismo en España. El movimiento influyó en la arquitectura, mobiliario y artes aplicadas rompiendo con estilos anteriores como el historicismo y eclecticismo.