el lugar nazarí de la alhambra
los jardines palaciegos
entre abstracción y empatía
Fuente-balcón del Kiosko. Casa de Efraín González Luna (Guadalajara, Jalisco, 1928):; Luis Barragán (México, 1902-1988)
“El jardín árabe manifiesta el anhelo por el Paraíso islámico. La vida
del musulmán está ligada a la idea que tiene del paraíso, imaginado
como un jardín, un lugar de delicias y placeres donde podrá alcanzar la
completa satisfacción de sus anhelos.”
El Profeta anuncia:
Dios ha prometido a los creyentes y a las creyentes unos jardines en
los que corren ríos.
En ellos vivirán eternamente: tendrán hermosas moradas en el jardín
del Edén.
(…), el jardín hispanoárabe se envuelve de todo aquello que le puede proporcionar placer a los
cinco sentidos del hombre: para la vista, el color, la luz y la sombra; para el olfato, las plantas
aromáticas o el dulce perfume de las flores; para el oído, el murmullo del agua; para el
tacto, las distintas texturas de los materiales, y para el gusto, el sabor de los frutos. Todo el
jardín está envuelto en un clima de sensualidad.
El agua asegura a la vegetación una lujuriante exuberancia y constituye el elemento decorativo
de mayor evidencia, apareciendo en fuentes, pilas, surtidores y sabios artilugios que la hacen
vibrar en ondas o reflejos de luz. (…) nos dice el profesor Prieto Moreno: «En todo jardín el
agua es el elemento vitalizador, pero en Granada se convierte en esencia viva y dinámica de
sus jardines, introducida por los musulmanes (...). Nada hubiera sido posible sin la habilidad
con que los árabes hicieron las traídas de agua de las estribaciones de la sierra para regar sus
huertas, y no se hubiera podido conseguir la profusión de fuentes y surtidores del Generalife y
la Alhambra».
(…). En las paredes se esculpen versos que mencionan las bellezas del jardín, se decoran con
abstractos dibujos florales, y se colorean con tonos que harán resaltar la luz que penetra desde
el exterior. El amplio uso de azulejos de vivos colores constituye otra de las particularidades
de los jardines árabes.
La Alhambra constituye un conjunto monumental único en España. Su historia, poblada de
leyendas y embrujos, ha convertido a los conjuntos monumentales de la Alhambra y el
Generalife en la ciudad de Granada en punto de referencia para el arte, la literatura, la
música, y también el turismo mundial, destino de las almas sensibles.
Los jardines de la Alhambra simbolizan la culminación de una larga tradición de jardines y
haciendas ajardinadas que comenzó en Córdoba a mediados del siglo VIII. Dado que la
economía del mundo islámico medieval se basaba casi por entero en la agricultura, los
cambios agrícolas tuvieron una profunda repercusión en Al Ándalus. Todo esto se tradujo en
una nueva habitabilidad del paisaje, con ramificaciones en el diseño de jardines.
El conjunto de la Alhambra se presenta como un conglomerado de edificios, de obras de
fortificación y de jardines, todos ellos sabiamente dispuestos y admirablemente fundidos en
una emocionante composición, envuelta por el verde manto de la densa vegetación que cubre
todas las laderas de la colina. Los jardines forman un tejido dentro del cual se extienden
edificios y construcciones de fábrica en armonía con la orografía del terreno y con las
exigencias residenciales y defensivas. Los elementos de jardinería aparecen por doquier, tanto
en los espacios interiores como en los exteriores; están presentes para animar las vistas, para
consolidar las laderas, para enmarcar las panorámicas y para actuar como telones de
fondo, asumen por todo ello un papel primordial de sostén compositivo.”
© Instituto Cervantes (España), 2004-2013.
Acequia del Patio de Los Leones. La Alhambra nazarí (Fortaleza y Ciudad palatina. siglos XI-XV)
Sala de las Dos Hermanas
Fuente de los amantes (Los Clubes, Estado de México, 1964). Luis Barragán (México, 1902-1988)
Casa de Francisco Gilardi (Tacubaya, México, D.F., 1978). Luis Barragán (México, 1902-1988)
La Alhambra. Fortaleza y Ciudad palatina de los árabes en España
La Alhambra nazarí («al-Qaľ a al-hamrâ’», la ciudadela roja).
Fortaleza y Ciudad palatina (siglos XI-XV), construida en las
faldas de la Sierra Nevada, sobre la colina de la Sabîka.
Penetra, como espolón, en la ciudad de Granada, dominando
los valles de los ríos Darro, Genil y La Vega.
La Alhambra desde el Albaicín. Ilustración tomada de: Washington Irving; Cuentos de La Alhambra. Granada: Miguel Sánchez Editor, 1991
La Alhambra. Urdimbres geométricas y tramas fisiológicas: topológicas
y hápticas
La Alhambra. Palacio de Carlos V vs Patio de los leones
La Alhambra musulmana. Jardines y huertas. Aromas y umbrales
climáticos. Reflejos acuosos. Paraíso terrenal.
El Partal
La Alhambra. Torres-fortaleza-prisión y encajes
interiores, destellos, estancias variadas, miradores y ventanas…
Las Torres Bermejas. Granada, próximas a la Alhambra
1492. La rendición de Granada. Boabdil afronta a Fernando e Isabel (1882). Francisco Pradilla (Zaragoza, 1848-1921)
Adolf Seel (Alemania, 1829–1907); Alhambra, 1886. Óleo sobre lienzo, 55 x 35 cm.
La alhambra

La alhambra

  • 1.
    el lugar nazaríde la alhambra los jardines palaciegos entre abstracción y empatía
  • 2.
    Fuente-balcón del Kiosko.Casa de Efraín González Luna (Guadalajara, Jalisco, 1928):; Luis Barragán (México, 1902-1988)
  • 4.
    “El jardín árabemanifiesta el anhelo por el Paraíso islámico. La vida del musulmán está ligada a la idea que tiene del paraíso, imaginado como un jardín, un lugar de delicias y placeres donde podrá alcanzar la completa satisfacción de sus anhelos.” El Profeta anuncia: Dios ha prometido a los creyentes y a las creyentes unos jardines en los que corren ríos. En ellos vivirán eternamente: tendrán hermosas moradas en el jardín del Edén.
  • 5.
    (…), el jardínhispanoárabe se envuelve de todo aquello que le puede proporcionar placer a los cinco sentidos del hombre: para la vista, el color, la luz y la sombra; para el olfato, las plantas aromáticas o el dulce perfume de las flores; para el oído, el murmullo del agua; para el tacto, las distintas texturas de los materiales, y para el gusto, el sabor de los frutos. Todo el jardín está envuelto en un clima de sensualidad. El agua asegura a la vegetación una lujuriante exuberancia y constituye el elemento decorativo de mayor evidencia, apareciendo en fuentes, pilas, surtidores y sabios artilugios que la hacen vibrar en ondas o reflejos de luz. (…) nos dice el profesor Prieto Moreno: «En todo jardín el agua es el elemento vitalizador, pero en Granada se convierte en esencia viva y dinámica de sus jardines, introducida por los musulmanes (...). Nada hubiera sido posible sin la habilidad con que los árabes hicieron las traídas de agua de las estribaciones de la sierra para regar sus huertas, y no se hubiera podido conseguir la profusión de fuentes y surtidores del Generalife y la Alhambra». (…). En las paredes se esculpen versos que mencionan las bellezas del jardín, se decoran con abstractos dibujos florales, y se colorean con tonos que harán resaltar la luz que penetra desde el exterior. El amplio uso de azulejos de vivos colores constituye otra de las particularidades de los jardines árabes. La Alhambra constituye un conjunto monumental único en España. Su historia, poblada de leyendas y embrujos, ha convertido a los conjuntos monumentales de la Alhambra y el Generalife en la ciudad de Granada en punto de referencia para el arte, la literatura, la música, y también el turismo mundial, destino de las almas sensibles.
  • 6.
    Los jardines dela Alhambra simbolizan la culminación de una larga tradición de jardines y haciendas ajardinadas que comenzó en Córdoba a mediados del siglo VIII. Dado que la economía del mundo islámico medieval se basaba casi por entero en la agricultura, los cambios agrícolas tuvieron una profunda repercusión en Al Ándalus. Todo esto se tradujo en una nueva habitabilidad del paisaje, con ramificaciones en el diseño de jardines. El conjunto de la Alhambra se presenta como un conglomerado de edificios, de obras de fortificación y de jardines, todos ellos sabiamente dispuestos y admirablemente fundidos en una emocionante composición, envuelta por el verde manto de la densa vegetación que cubre todas las laderas de la colina. Los jardines forman un tejido dentro del cual se extienden edificios y construcciones de fábrica en armonía con la orografía del terreno y con las exigencias residenciales y defensivas. Los elementos de jardinería aparecen por doquier, tanto en los espacios interiores como en los exteriores; están presentes para animar las vistas, para consolidar las laderas, para enmarcar las panorámicas y para actuar como telones de fondo, asumen por todo ello un papel primordial de sostén compositivo.” © Instituto Cervantes (España), 2004-2013.
  • 7.
    Acequia del Patiode Los Leones. La Alhambra nazarí (Fortaleza y Ciudad palatina. siglos XI-XV)
  • 8.
    Sala de lasDos Hermanas
  • 15.
    Fuente de losamantes (Los Clubes, Estado de México, 1964). Luis Barragán (México, 1902-1988)
  • 18.
    Casa de FranciscoGilardi (Tacubaya, México, D.F., 1978). Luis Barragán (México, 1902-1988)
  • 21.
    La Alhambra. Fortalezay Ciudad palatina de los árabes en España
  • 22.
    La Alhambra nazarí(«al-Qaľ a al-hamrâ’», la ciudadela roja). Fortaleza y Ciudad palatina (siglos XI-XV), construida en las faldas de la Sierra Nevada, sobre la colina de la Sabîka. Penetra, como espolón, en la ciudad de Granada, dominando los valles de los ríos Darro, Genil y La Vega.
  • 29.
    La Alhambra desdeel Albaicín. Ilustración tomada de: Washington Irving; Cuentos de La Alhambra. Granada: Miguel Sánchez Editor, 1991
  • 30.
    La Alhambra. Urdimbresgeométricas y tramas fisiológicas: topológicas y hápticas
  • 37.
    La Alhambra. Palaciode Carlos V vs Patio de los leones
  • 70.
    La Alhambra musulmana.Jardines y huertas. Aromas y umbrales climáticos. Reflejos acuosos. Paraíso terrenal.
  • 75.
  • 88.
    La Alhambra. Torres-fortaleza-prisióny encajes interiores, destellos, estancias variadas, miradores y ventanas…
  • 89.
    Las Torres Bermejas.Granada, próximas a la Alhambra
  • 100.
    1492. La rendiciónde Granada. Boabdil afronta a Fernando e Isabel (1882). Francisco Pradilla (Zaragoza, 1848-1921)
  • 102.
    Adolf Seel (Alemania,1829–1907); Alhambra, 1886. Óleo sobre lienzo, 55 x 35 cm.