El Banco Internacional de Crédito y Comercio (BCCI) fue uno de los bancos más poderosos en las décadas de 1970 y 1980, pero se declaró en quiebra en 1991 luego de descubrirse que estaba involucrado en lavado de dinero proveniente del narcotráfico, financiamiento del terrorismo internacional, y tenía entre sus clientes a dictadores y traficantes de armas. La mayoría de los capitales que manejaba el BCCI venían de carteles colombianos y del general panameño Manuel Noriega. El banco era controlado