La paleografía estudia los orígenes y evolución de la escritura como parte importante de las ciencias humanísticas. Se relaciona estrechamente con la diplomática, cronología, sigilografía y codicología, ya que verifican y dan validez a los documentos. Las ciencias auxiliares de la historia están interconectadas y sus límites son difusos, dependiendo de cómo el historiador las aplique para sus fines.