Berlín se fundó en los años 1200 a partir de la unión de dos pueblos. En 1415 se convirtió en la capital del estado de Brandeburgo dentro del Sacro Imperio Romano Germánico. En 1933, con la toma de poder de Hitler, Berlín asumió nuevamente un papel central en la política alemana desde donde se tomaron decisiones trascendentales del siglo XX.