La biodiversidad se refiere a la variedad de vida en todos sus niveles, incluida la diversidad de especies, su variabilidad genética y los ecosistemas de los que forman parte. La conservación de la vida silvestre busca regular plantas y animales salvajes para permitir su continuidad como un recurso natural a través del tiempo. La extinción ocurre cuando desaparece el último miembro de una especie y puede deberse a causas directas como la cacería o indirectas como la pérdida de hábitat.