El blues se originó como un género folclórico entre la población negra en los Estados Unidos, desarrollándose entre los esclavos que trabajaban en las plantaciones del sur. Tomaron elementos rítmicos de su música africana y los combinaron con la armonía y melodía de la música europea. Más tarde, el blues evolucionó para incluir una estructura armónica de doce compases y la nota blue, convirtiéndose en una influyente forma musical que inspiró géneros posteriores como el rock.