El blues se originó a principios del siglo XX en el sur de Estados Unidos, donde los esclavos africanos cantaban canciones de trabajo que más tarde evolucionaron en el género del blues. El blues se caracteriza por el uso de "notas azules" y la técnica de llamada y respuesta, y trata temas como las dificultades de la vida de los afroamericanos. El blues luego se extendió y transformó en un sonido urbano influyente que nutrió el desarrollo de muchos otros géneros musicales populares.