El documento resume que durante el gobierno de Felipe Calderón, México tuvo ingresos históricamente altos que excedieron lo presupuestado en más de 1 billón de pesos. Sin embargo, este dinero se gastó principalmente en gasto corriente como sueldos, en lugar de inversión productiva. A pesar del aumento masivo del gasto público, los resultados económicos, educativos y de salud de México siguen siendo deficientes en comparación con otros países.