PRÓXIMA REUNIÓN
El próximo día 28 en los salones del Convento de S. Francisco a las
cinco y media de la tarde con el siguiente orden del día:
Acogida y Oración: por la Hna. Ministra
Lectura del Acta anterior: por la Hna. Secretaria
Formación: Tema nº 6
Informaciones varias: Correspondencia, Informe Hna. Tesorera.
Bendición de San Francisco.
INFORMACIONES
El día 13 de cada mes, la Eucaristía de las 11.30h., se ofrece por
hermanos difuntos de la Orden.
Miércoles de Ceniza: Ayuno y Abstinencia.
¡Habla, Señor, y no dejes
nunca de hacerlo¡
Y, si en verdad, ves que
nos dejamos vencer por el
desaliento, que corremos el
riesgo de dejarlo todo,
haz que recordemos tu ternura
de Padre, tócanos con tu
mano poderosa, aliéntanos
con el Espíritu Santo
y sácianos con el gusto y el
encanto de la Eucaristía.
Pan de vida y de unidad,
esperanza y fortaleza para
nuestro caminar.
Los hombres pierden todo lo que
dejan en este siglo; llevan consigo,
sin embargo, el precio de la
caridad y las limosnas que
hicieron, por las que tendrán del
Señor premio y
remuneración.
San Francisco de Asis
de S. Francisco a las
Informaciones varias: Correspondencia, Informe Hna. Tesorera.
El día 13 de cada mes, la Eucaristía de las 11.30h., se ofrece por los
Los hombres pierden todo lo que
dejan en este siglo; llevan consigo,
embargo, el precio de la
y las limosnas que
que tendrán del
digna
emuneración.
San Francisco de Asis
Cuarenta días que la Iglesia marca para la conversión,
tiempo de oración, penitencia y ayuno
imposición de la ceniza, donde se nos recuerda que
nuestra vida en la tierra es pasajera y que solo nos
llevaremos lo que hayamos hecho por Dios y por los
hermanos, y que nuestra vida definitiva se encuentra en
el cielo.
Tiempo de oración, que nos ayuda a estar más cerca de
Dios, que Él sea el centro de nuestra vida, que cambie
nuestro interior, convertirnos.
Tiempo de penitencia, pedir perdón a Dios y a
hermanos.
Tiempo de ayuno "Tú cuando ayunes, úngete la cabeza y
lava tu cara para que no vean los hombres que ayunas,
sino tu Padre que está en lo secreto; y tu Padre que ve en
lo secreto te recompensará"
"Todos aquellos que aman al
Señor y aman a sus prój
a si mismos, y reciben el cuerpo y
sangre de nuestro Señor
Jesucristo, y dan frutos propios de
la penitencia ¡Oh, cuán
benditos son aquellos y aquellas
que hacen estas cosas, y en ellas
perseveran! Porque sobre ellos
descansará el Espíritu del Señor, y
hará en ellos habitación y morada,
y son hijos del Padre celestial,
cuyas obras hacen, y son esposos,
hermanos y madres de nuestro
Señor Jesucristo. (1CtaF).
San Francisco de Asís.
Cuarenta días que la Iglesia marca para la conversión,
tiempo de oración, penitencia y ayuno. Comienza con la
imposición de la ceniza, donde se nos recuerda que
nuestra vida en la tierra es pasajera y que solo nos
lo que hayamos hecho por Dios y por los
hermanos, y que nuestra vida definitiva se encuentra en
Tiempo de oración, que nos ayuda a estar más cerca de
Dios, que Él sea el centro de nuestra vida, que cambie
nuestro interior, convertirnos.
Tiempo de penitencia, pedir perdón a Dios y a los
Tiempo de ayuno "Tú cuando ayunes, úngete la cabeza y
lava tu cara para que no vean los hombres que ayunas,
sino tu Padre que está en lo secreto; y tu Padre que ve en
lo secreto te recompensará" (Mt. 6,6)
Todos aquellos que aman al
Señor y aman a sus prójimos como
y reciben el cuerpo y
nuestro Señor
y dan frutos propios de
Oh, cuán dichosos y
benditos son aquellos y aquellas
que hacen estas cosas, y en ellas
perseveran! Porque sobre ellos
descansará el Espíritu del Señor, y
hará en ellos habitación y morada,
y son hijos del Padre celestial,
cuyas obras hacen, y son esposos,
y madres de nuestro
Señor Jesucristo. (1CtaF).
San Francisco de Asís.
La paciencia de Dios debe encontrar en nosotros la valentía de volver a
Él, sea cual sea el error, sea cual sea el pecado que haya en nuestra
vida. Jesús invita a Tomás a meter su mano en las llagas de sus manos
y de sus pies y en la herida de su costado. También nosotros podemos
entrar en las llagas de Jesús, podemos tocarlo realmente; y esto ocurre
cada vez que recibimos los sacramentos. San Bernardo, en una bella
homilía, dice: «A través de estas hendiduras, puedo libar miel silvestre
y aceite de rocas de pedernal (cf. Dt 32,13), es decir, puedo gustar y ver
qué bueno es el Señor» (Sermón 61, 4. Sobre el libro del Cantar de los
cantares). Es precisamente en las heridas de Jesús que nosotros estamos
seguros, ahí se manifiesta el amor inmenso de su corazón. Tomás lo
había entendido. San Bernardo se pregunta: ¿En qué puedo poner mi
confianza? ¿En mis méritos? Pero «mi único mérito es la misericordia
de Dios. No seré pobre en méritos, mientras él no lo sea en
misericordia. Y, porque la misericordia del Señor es mucha, muchos
son también mis méritos» (ibid, 5). Esto es importante: la valentía de
confiarme a la misericordia de Jesús, de confiar en su paciencia, de
refugiarme siempre en las heridas de su amor. San Bernardo llega a
afirmar: «Y, aunque tengo conciencia de mis muchos pecados, si creció
el pecado, más desbordante fue la gracia (Rm 5,20)» (ibid.).Tal vez
alguno de nosotros puede pensar: mi pecado es tan grande, mi lejanía
de Dios es como la del hijo menor de la parábola, mi incredulidad es
como la de Tomás; no tengo las agallas para volver, para pensar que
Dios pueda acogerme y que me esté esperando precisamente a mí. Pero
Dios te espera precisamente a ti, te pide sólo el valor de regresar a Él.
Cuántas veces en mi ministerio pastoral me han repetido: «Padre, tengo
muchos pecados»; y la invitación que he hecho siempre es: «No temas,
ve con Él, te está esperando, Él hará todo». Cuántas propuestas
mundanas sentimos a nuestro alrededor. Dejémonos sin embargo
aferrar por la propuesta de Dios, la suya es una caricia de amor. Para
Dios no somos números, somos importantes, es más somos lo más
importante que tiene; aun siendo pecadores, somos lo que más le
importa. Papa Francisco.
AÑO DE LA MISERICORDIA
Los franciscanos han vivido, actualizado y encarnado el
carisma franciscano en cada época, realizando sus
aportaciones personales y poniendo el acento en las
características específicas del mismo, que mejor responden
a las necesidades de los hombres en cada momento de la
historia, aunque con unas constantes:
Vivir el Evangelio, centrando la vida en Cristo.
En constante conversión.
Como hijos de Dios, en Fraternidad.
Hermanos de todos los hombres acogedores para todos.
Hermanos de todas las criaturas, respetando
y acogiendo a todos.
Menores, comprometidos en el servicio de todos, pero
especialmente en el de lo más desfavorecidos.
Pobres, sintiéndose administradores de los bienes
recibidos, porque Cristo se hizo pobre por nosotros.
Portadores de paz y alegría, humildes, corteses,
comprometidos con la justicia
(El Carisma Franciscano)
SER FRANCISCANO SEGLAR
ORDEN FRANCISCANA SEGLAR
OFS
Si quieres saber más sobre la
Orden Franciscana Seglar, os invitamos
a la convivencia que celebramos
todos los cuartos domingos de mes
a las 17.30 de la tarde, en los salones
del Convento de S. Francisco.
Altozano de la Inmaculada, 17

Boletín alcázar febrero 2016

  • 1.
    PRÓXIMA REUNIÓN El próximodía 28 en los salones del Convento de S. Francisco a las cinco y media de la tarde con el siguiente orden del día: Acogida y Oración: por la Hna. Ministra Lectura del Acta anterior: por la Hna. Secretaria Formación: Tema nº 6 Informaciones varias: Correspondencia, Informe Hna. Tesorera. Bendición de San Francisco. INFORMACIONES El día 13 de cada mes, la Eucaristía de las 11.30h., se ofrece por hermanos difuntos de la Orden. Miércoles de Ceniza: Ayuno y Abstinencia. ¡Habla, Señor, y no dejes nunca de hacerlo¡ Y, si en verdad, ves que nos dejamos vencer por el desaliento, que corremos el riesgo de dejarlo todo, haz que recordemos tu ternura de Padre, tócanos con tu mano poderosa, aliéntanos con el Espíritu Santo y sácianos con el gusto y el encanto de la Eucaristía. Pan de vida y de unidad, esperanza y fortaleza para nuestro caminar. Los hombres pierden todo lo que dejan en este siglo; llevan consigo, sin embargo, el precio de la caridad y las limosnas que hicieron, por las que tendrán del Señor premio y remuneración. San Francisco de Asis de S. Francisco a las Informaciones varias: Correspondencia, Informe Hna. Tesorera. El día 13 de cada mes, la Eucaristía de las 11.30h., se ofrece por los Los hombres pierden todo lo que dejan en este siglo; llevan consigo, embargo, el precio de la y las limosnas que que tendrán del digna emuneración. San Francisco de Asis Cuarenta días que la Iglesia marca para la conversión, tiempo de oración, penitencia y ayuno imposición de la ceniza, donde se nos recuerda que nuestra vida en la tierra es pasajera y que solo nos llevaremos lo que hayamos hecho por Dios y por los hermanos, y que nuestra vida definitiva se encuentra en el cielo. Tiempo de oración, que nos ayuda a estar más cerca de Dios, que Él sea el centro de nuestra vida, que cambie nuestro interior, convertirnos. Tiempo de penitencia, pedir perdón a Dios y a hermanos. Tiempo de ayuno "Tú cuando ayunes, úngete la cabeza y lava tu cara para que no vean los hombres que ayunas, sino tu Padre que está en lo secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará" "Todos aquellos que aman al Señor y aman a sus prój a si mismos, y reciben el cuerpo y sangre de nuestro Señor Jesucristo, y dan frutos propios de la penitencia ¡Oh, cuán benditos son aquellos y aquellas que hacen estas cosas, y en ellas perseveran! Porque sobre ellos descansará el Espíritu del Señor, y hará en ellos habitación y morada, y son hijos del Padre celestial, cuyas obras hacen, y son esposos, hermanos y madres de nuestro Señor Jesucristo. (1CtaF). San Francisco de Asís. Cuarenta días que la Iglesia marca para la conversión, tiempo de oración, penitencia y ayuno. Comienza con la imposición de la ceniza, donde se nos recuerda que nuestra vida en la tierra es pasajera y que solo nos lo que hayamos hecho por Dios y por los hermanos, y que nuestra vida definitiva se encuentra en Tiempo de oración, que nos ayuda a estar más cerca de Dios, que Él sea el centro de nuestra vida, que cambie nuestro interior, convertirnos. Tiempo de penitencia, pedir perdón a Dios y a los Tiempo de ayuno "Tú cuando ayunes, úngete la cabeza y lava tu cara para que no vean los hombres que ayunas, sino tu Padre que está en lo secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará" (Mt. 6,6) Todos aquellos que aman al Señor y aman a sus prójimos como y reciben el cuerpo y nuestro Señor y dan frutos propios de Oh, cuán dichosos y benditos son aquellos y aquellas que hacen estas cosas, y en ellas perseveran! Porque sobre ellos descansará el Espíritu del Señor, y hará en ellos habitación y morada, y son hijos del Padre celestial, cuyas obras hacen, y son esposos, y madres de nuestro Señor Jesucristo. (1CtaF). San Francisco de Asís.
  • 2.
    La paciencia deDios debe encontrar en nosotros la valentía de volver a Él, sea cual sea el error, sea cual sea el pecado que haya en nuestra vida. Jesús invita a Tomás a meter su mano en las llagas de sus manos y de sus pies y en la herida de su costado. También nosotros podemos entrar en las llagas de Jesús, podemos tocarlo realmente; y esto ocurre cada vez que recibimos los sacramentos. San Bernardo, en una bella homilía, dice: «A través de estas hendiduras, puedo libar miel silvestre y aceite de rocas de pedernal (cf. Dt 32,13), es decir, puedo gustar y ver qué bueno es el Señor» (Sermón 61, 4. Sobre el libro del Cantar de los cantares). Es precisamente en las heridas de Jesús que nosotros estamos seguros, ahí se manifiesta el amor inmenso de su corazón. Tomás lo había entendido. San Bernardo se pregunta: ¿En qué puedo poner mi confianza? ¿En mis méritos? Pero «mi único mérito es la misericordia de Dios. No seré pobre en méritos, mientras él no lo sea en misericordia. Y, porque la misericordia del Señor es mucha, muchos son también mis méritos» (ibid, 5). Esto es importante: la valentía de confiarme a la misericordia de Jesús, de confiar en su paciencia, de refugiarme siempre en las heridas de su amor. San Bernardo llega a afirmar: «Y, aunque tengo conciencia de mis muchos pecados, si creció el pecado, más desbordante fue la gracia (Rm 5,20)» (ibid.).Tal vez alguno de nosotros puede pensar: mi pecado es tan grande, mi lejanía de Dios es como la del hijo menor de la parábola, mi incredulidad es como la de Tomás; no tengo las agallas para volver, para pensar que Dios pueda acogerme y que me esté esperando precisamente a mí. Pero Dios te espera precisamente a ti, te pide sólo el valor de regresar a Él. Cuántas veces en mi ministerio pastoral me han repetido: «Padre, tengo muchos pecados»; y la invitación que he hecho siempre es: «No temas, ve con Él, te está esperando, Él hará todo». Cuántas propuestas mundanas sentimos a nuestro alrededor. Dejémonos sin embargo aferrar por la propuesta de Dios, la suya es una caricia de amor. Para Dios no somos números, somos importantes, es más somos lo más importante que tiene; aun siendo pecadores, somos lo que más le importa. Papa Francisco. AÑO DE LA MISERICORDIA Los franciscanos han vivido, actualizado y encarnado el carisma franciscano en cada época, realizando sus aportaciones personales y poniendo el acento en las características específicas del mismo, que mejor responden a las necesidades de los hombres en cada momento de la historia, aunque con unas constantes: Vivir el Evangelio, centrando la vida en Cristo. En constante conversión. Como hijos de Dios, en Fraternidad. Hermanos de todos los hombres acogedores para todos. Hermanos de todas las criaturas, respetando y acogiendo a todos. Menores, comprometidos en el servicio de todos, pero especialmente en el de lo más desfavorecidos. Pobres, sintiéndose administradores de los bienes recibidos, porque Cristo se hizo pobre por nosotros. Portadores de paz y alegría, humildes, corteses, comprometidos con la justicia (El Carisma Franciscano) SER FRANCISCANO SEGLAR ORDEN FRANCISCANA SEGLAR OFS Si quieres saber más sobre la Orden Franciscana Seglar, os invitamos a la convivencia que celebramos todos los cuartos domingos de mes a las 17.30 de la tarde, en los salones del Convento de S. Francisco. Altozano de la Inmaculada, 17