Los bosques secos del noroeste de Perú son ecosistemas importantes que albergan una gran biodiversidad de flora y fauna, incluyendo muchas especies endémicas. Estos bosques se distribuyen entre los 0 y 1600 metros sobre el nivel del mar y contienen especies de plantas como el algarrobo, huarango y cactus que se adaptan bien a la escasez de lluvia. Albergan también numerosas aves endémicas como la pava aliblanca y especies de mamíferos como el zorro de Sechura.