El estándar ATA permite conectar dispositivos de almacenamiento como discos duros y unidades ópticas a la placa base mediante un cable plano. Ha evolucionado desde ATA-1 hasta versiones posteriores que aumentan la velocidad de transferencia a través de modos PIO y DMA mejorados, y el límite de tamaño de los dispositivos. El estándar actual es Ultra-ATA/133, que ofrece velocidades de hasta 133 MB/s.