El documento describe los procedimientos de cadena de custodia que deben seguirse para el procesamiento de indicios o evidencias de un delito. Estos incluyen la identificación, documentación, recolección, embalaje y entrega de los indicios al Ministerio Público, así como su almacenamiento y traslado a laboratorios para análisis. El objetivo es asegurar el valor científico y judicial de las pruebas y determinar su ubicación y custodia durante el proceso legal.