La 'cadena de supervivencia' es un conjunto de acciones críticas que se deben realizar tras un paro cardíaco, y su efectividad depende de la rapidez en su ejecución. Existen dos variantes: la cadena de supervivencia para adultos y la pediátrica, que aunque son similares, presentan diferencias clave en sus eslabones y enfoque, especialmente en la prevención para niños. Estas diferencias incluyen el orden de las acciones y la consideración del uso de desfibriladores en el contexto pediátrico.