El poema describe la belleza del río Papaloapan y cómo Dios lo creó para ser hermoso y generoso. El río permite que florezcan la naturaleza y los pueblos a lo largo de sus orillas, y sustenta a la gente con su pesca y fertilidad. El poema elogia la generosidad del río y pide a los lectores que aprecien y defiendan este valioso recurso natural de Veracruz.