La construcción de marcas emergentes globales como Samsung y Concha y Toro se logró a través de estrategias como grandes inversiones en publicidad, diseño e I+D. Samsung sobrevivió una crisis financiera concentrando sus esfuerzos en electrónica y reduciendo deuda. Concha y Toro se convirtió en la primera productora de vinos de Latinoamérica gracias a la adquisición de viñedos en 1975 y ahora exporta el 60% de su producción a más de 50 países.