Áquila se entera de que fue creado por Inerxia para un propósito despreciable. Esto lo lleva a perder el control y causar destrucción en el edificio. Su brazalete se rompe y obtiene un gran poder, pero pierde la conciencia. Al despertar, actúa de forma malvada y amenaza con destruir todo. Su brazo se transforma en cristal de rubí y destruye gran parte de Inerxia antes de escapar.