La encuesta realizada a 25 personas de una escuela y tiendas de pintura mostró que los colores afectan el estado de ánimo. La mayoría de los estudiantes se sienten incómodos con los colores opacos de la escuela pero contentos con los colores fríos de sus casas. En las tiendas, los colores fríos son los más vendidos. Los resultados validaron la hipótesis de que los colores apropiados para las escuelas son verdes, azules o rosas suaves que producen una impresión apacible.