Los ríos de España tienen un caudal modesto debido a las escasas lluvias, y son cortos en comparación con otros grandes ríos. Las vertientes son la Cantábrica, Atlántica y Mediterránea. Los ríos cantábricos son caudalosos y regulares debido a las lluvias constantes, mientras que los ríos mediterráneos son irregulares y a veces se secan.