El carnaval se presenta como un espacio de transgresión social y cultural donde se fusionan tradiciones, especialmente entre las culturas occidentales y precolombinas, como se ve en el carnaval de Oruro. A pesar de sus raíces en fiestas paganas y su conexión con la cuaresma, el carnaval ofrece un análisis dual: por un lado, se considera una liberación de normas sociales, mientras que por otro, es un evento bien estructurado con jerarquías y tradiciones. Esta festividad invita a reflexionar sobre su significado político y su impacto en las clases oprimidas en la sociedad actual.