La carta alienta al estudiante a aprovechar este momento de transición para soñar con su futuro y tomar decisiones que formarán su carácter. Recuerda que la educación que recibe de su familia y escuela es la herencia más importante. A pesar de los tiempos difíciles, debe mantener la fe y esforzarse cada día para mejorar y cumplir sus responsabilidades. La escuela es como una familia donde comparten valores e ideales, y el estudiante es necesario y valioso para la comunidad escolar.