Esta casa fue proyectada en 1935 por el arquitecto Luis Barragán como casa estudio para el muralista José Clemente Orozco en Guadalajara. Presenta una fachada sobria y modesta que recuerda al estilo moderno de la segunda etapa de Barragán. Consta de un gran muro blanco que delimita el espacio, tres vanos rectangulares y herrería reticulada. Representa el eslabón entre dos grandes genios creativos, Barragán y Orozco, y el proceso arquitectónico moderno en Guadalajara.