Pablo habla sobre las relaciones del cristiano con Dios, la iglesia, los demás y las autoridades. El cristiano debe ofrecer su cuerpo como sacrificio a Dios, usar sus dones para servir a la iglesia, amar a los demás y obedecer a las autoridades. El cumplimiento de la ley consiste en amar a Dios y al prójimo. Debido a la cercanía de la segunda venida de Cristo, los cristianos deben abandonar las malas obras y vestirse de Cristo.