El documento describe las promesas divinas dadas a Noé, Abraham y su descendencia en el Antiguo Testamento. Explica que estas promesas eran compromisos firmes por parte de Dios de cumplir lo prometido, independientemente de las acciones humanas. También discute la relación entre la promesa, la ley y la justificación por la fe, concluyendo que la ley guía a Cristo, quien cumple la promesa divina de salvación.