El peregrino recorrió 103 km desde Villafranca del Bierzo hasta Portomarín, atravesando la cordillera del O Cebreiro, con duras subidas pero paisajes espectaculares. Tuvo problemas para encontrar alojamiento al llegar a Portomarín debido al gran número de peregrinos, y tuvo que dormir en condiciones poco cómodas en el polideportivo municipal. A lo largo del camino se encontró con otros peregrinos, incluyendo un grupo de ciclistas y el trío murciano con el que había compartido varias et