La sequía había devastado una aldea, dejando a muchas familias sin hogar y hambrientas. Una pareja decidió abandonar a sus dos hijos con una bruja para deshacerse de ellos. La niña logró escapar de la bruja y huir con los restos de su hermano muerto, buscando ayuda. Varias criaturas la ayudaron a escapar de la bruja, quien finalmente murió. La niña subió al cielo pero extrañaba a su hermano, así que lo revivió convirtiéndolo en un perrito