La orientación vocacional tiene como objetivo ayudar a las personas a elegir una carrera mediante la evaluación de factores internos como aptitudes, intereses y capacidades, y factores externos como estereotipos y roles de género. Se utilizan diversas técnicas como entrevistas, pruebas psicológicas y recopilación de información. La teoría de Holland propone seis tipos de personalidad que se corresponden con ambientes laborales e influyen en la elección y satisfacción vocacional.