El documento describe las consecuencias genéticas del accidente nuclear de Chernóbil en 1986. El accidente liberó materiales radiactivos 500 veces mayor que la bomba de Hiroshima, contaminando amplias zonas. Esto ha causado un aumento de enfermedades como cáncer y defectos de nacimiento en los liquidadores, niños de Ucrania y Bielorrusia, así como mutaciones genéticas que se transmiten a generaciones futuras. En particular, se ha visto un alto incremento de cánceres de tiroides debido a la acumulación de yodo