La Revolución China fue un largo proceso revolucionario que comenzó en 1912 con la caída de la monarquía y el establecimiento de la República, y culminó con el triunfo comunista en 1949 bajo el liderazgo de Mao Zedong. Este proceso estuvo marcado por la lucha entre el Partido Nacionalista y el Partido Comunista, así como por los intentos de reforma agraria, la industrialización forzada y las políticas radicales de Mao como el Gran Salto Adelante y la Revolución Cultural.