Las tecnologías de la información han generado cambios sociales significativos al permitir una mejor comunicación global y acceso a información. Son importantes para la comunicación en el trabajo, estudios y ocio, pero también pueden afectar la salud humana al hacer que las personas pasen horas frente a las pantallas y se vuelvan adictas. En los jóvenes, pueden entretenerlos por mucho tiempo o darles acceso a contenidos inadecuados.