Este fragmento pertenece al Cantar de las Bodas del Poema de Mío Cid. Narra cómo el Cid se enfrenta valientemente a un león que se escapa de su jaula mientras duerme la siesta, para proteger a sus yernos que se esconden asustados. Los juglares incluyeron este hecho fantástico para ensalzar la figura del Cid como un héroe admirable y sin miedo.