El documento discute tres maneras en que la mujer cristiana puede mostrar su hermosura: 1) A través del estudio de la Biblia, que ayuda al crecimiento espiritual y a no avergonzarse; 2) Mediante el buen ejemplo en la forma de vestir, hablar y comportarse; y 3) Participando en la obra de Dios a través de la enseñanza, la educación de los hijos y la ayuda en actividades de la iglesia, siguiendo el ejemplo de mujeres bíblicas como María Magdalena.