Los kollas se ubicaban en el noreste de Argentina y hablaban quechua o aimara. Vivían en familias que se dedicaban a la agricultura o cría de animales en terrazas milenarias, y luego intercambiaban sus productos. Usaban ropa de colores tradicional y sus instrumentos musicales incluían quena, anata y suki. A pesar de la colonización, aún practican algunos rituales, aunque ahora muchos viven en la periferia de ciudades sin títulos de propiedad.