El documento describe la evolución de la generación eléctrica en Chile desde finales del siglo XIX hasta 2013. Señala que inicialmente se basaba en hidroelectricidad, pero que con el tiempo ha crecido significativamente la generación térmica, especialmente a partir de combustibles fósiles como el carbón y el gas natural. Explica que el uso del carbón ha aumentado sustancialmente en las últimas décadas para satisfacer la creciente demanda eléctrica.