El documento define el comercio internacional como el intercambio de bienes, productos y servicios entre dos países. Cada país fabrica sus propios bienes y servicios pero también carece de algunos insumos, por lo que el comercio exterior mediante la exportación e importación permite que los países se provean mutuamente de lo que les falta. Los beneficios del comercio exterior incluyen el mejor uso de los recursos, el impulso del bienestar económico y social, y el acceso a una mayor variedad de productos y tecnología.