La preocupación por tener dientes más blancos ha aumentado debido a la estética y la impresión que causamos en los demás. Existen métodos naturales y económicos para blanquear los dientes, como una buena higiene dental, el consumo de ciertos alimentos y el uso de bicarbonato sódico. Se aconseja no obsesionarse con la blancura extrema, ya que esto puede afectar el tono natural de los dientes.