El resumen describe tres elementos clave para desarrollar el espíritu emprendedor. Primero, un emprendedor es un líder con principios éticos que gestiona su propio destino. Segundo, el espíritu emprendedor es una capacidad adquirida para llevar a cabo ideas útiles que permiten trascender motivaciones como el poder o la afiliación. Tercero, el éxito depende de la determinación de una persona y solo se logra con resultados, no excusas.