David se refugió en la cueva de Adulam después de huir del rey Saúl. Allí se reunieron con él hombres afligidos por la opresión, endeudados y amargados. David se convirtió en su líder y reunió unos 400 hombres. Más tarde, algunos de sus valientes guerreros incluyeron a Joseb-basebet el sabio, Adino el fuerte como una lanza, y Eleazar hijo de Dodo el amoroso.