Este documento describe la evolución hacia una sociedad del conocimiento, donde el conocimiento se ha convertido en la principal moneda de cambio. Explica que las empresas ahora gestionan el conocimiento como un activo estratégico y que su principal capital ya no es tangible sino intelectual. También resume los objetivos y beneficios de la gestión del conocimiento para las empresas, como la mejora de procesos, la innovación y el desarrollo de nuevos productos, y la mejora de las relaciones con los clientes.