El complejo religioso de Karnak en Egipto se construyó durante más de 2,000 años, convirtiéndose en el centro religioso más importante del Antiguo Egipto. Contenía varios templos dedicados a dioses como Amón, Mut y Jonsu, así como patios, pilares y obeliscos monumentales. Solo el faraón y la élite podían acceder a todas las áreas del complejo, que reflejaba el poder divino de los dioses a través de su arquitectura ordenada y simbólica.