El documento analiza cómo la democracia interna en los partidos políticos impacta la capacidad de control de los ciudadanos sobre el gobierno, enfatizando que esta democracia puede favorecer la rendición de cuentas y limitar la información, dependiendo del tipo de partido. Describe la relación triangular entre el gobierno, el partido y el electorado, donde los partidos pueden influir en la política y el comportamiento del gobierno. Además, se destacan las tensiones entre la lealtad partidaria y la necesidad de información para los votantes, sugiriendo que un equilibrio es crucial para una democracia efectiva.