El movimiento eugenésico, originado por Francis Galton, buscó mejorar la raza humana a través de la selección de parejas consideradas 'aptas', pero fue criticado por su base racista y anticientífica. A medida que se conocieron los abusos cometidos en nombre de la eugenesia, especialmente durante el régimen nazi, el movimiento perdió credibilidad. Los errores fundamentales de los eugenistas incluyeron la creencia de que la inteligencia y otros rasgos complejos eran estrictamente hereditarios, ignorando la influencia del entorno y la complejidad genética.